Encuentra lo que necesitas en la Fundación Valle del Lili

¿Buscas un servicio médico, una especialidad, un profesional de la salud o información sobre citas y programas?
Usa nuestro buscador inteligente para acceder fácilmente a todo lo que ofrece la Fundación Valle del Lili.

Servicios para ti

Artículo

Importancia de la medicina nuclear en el paciente pediátrico

6 febrero 2026

Importancia de la medicina nuclear en el paciente pediátrico
 Importancia de la medicina nuclear en el paciente pediátrico
Autora: Dra. Melissa Álvarez

Autora: Dra. Melissa Álvarez – Médico Nuclear, Líder Académico Servicio de Medicina Nuclear



Los procedimientos de medicina nuclear pueden ser sumamente útiles para los pacientes: aportan información funcional de múltiples órganos que resulta indispensable para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, no suelen ser invasivos y no tienen efectos adversos severos.

Estos estudios de imagen (gammagrafías – PET Positron Emission Tomography) y terapias metabólicas se pueden aplicar también en población pediátrica, desde edades tempranas e incluso recién nacidos. Además, tienen la capacidad de diagnosticar diversas enfermedades benignas, malignas y patologías graves como el cáncer.

Imagen de un niño en un entorno médico, posiblemente interactuando con un profesional de la salud o equipo, para representar la aplicación de medicina nuclear en pediatría.

GAMMAGRAFÍAS PET/CT TERAPIAS METABÓLICAS
Reflujo gastroesofágico Linfomas Cáncer de tiroides
Broncoaspiración Sarcomas Hipertiroidismo
Divertículo de Meckel Neuroblastoma
Atresia biliar Histiocitosis de células de Langerhans
Pielonefritis y sus secuelas Tumores germinales
Malformaciones renales Hepatoblastoma
Reflujo vesicoureteral Metástasis de primario desconocido
Hidronefrosis – uropatía obstructiva Tumor de Wilms
Hipertensión arterial renovascular Carcinoma nasofaríngeo
Trasplante renal Fiebre de origen desconocido
Osteomielitis y artritis inflamatoria Epilepsia refractaria al tratamiento
Necrosis avasculares óseas
Tumores óseos primarios
Metástasis óseas
Displasia ósea
Ventilación y perfusión pulmonar
Tromboembolismo pulmonar
Malformaciones cardiacas y pulmonares
Hipotiroidismo congénito
Tiroides ectópico
Hipertiroidismo
Quiste tirogloso
Neuroblastoma
Tumores neuroendocrinos

A pesar de que en la mayoría de los estudios de medicina nuclear las dosis de radiación utilizadas son bajas cuando se siguen las directrices de las guías médicas internacionales, los efectos de la radiación son estocásticos, es decir, ocurren de forma aleatoria y pueden manifestarse, independientemente según la dosis recibida. Por ello, cualquier examen o terapia con sustancias radioactivas debe contar con una justificación médica y garantizar un beneficio claro para el paciente.

Aunque cada día tenemos más disponibilidad y acceso a la información médica, son muchos los padres, otros familiares y pacientes que expresan temor hacia los procedimientos de medicina nuclear, a pesar de estar justificados y ser beneficiosos para el diagnóstico del paciente pediátrico, lo que da lugar a mitos o falsas creencias.



Dado que estos procedimientos pueden detectar anomalías a nivel celular y/o molecular en los órganos, existe la posibilidad de identificar enfermedades en sus etapas tempranas, así como también las respuestas inmediatas de los pacientes a las terapias, que no son evidenciables en otros tipos de estudios por imagen.


Desde el cerebro hasta los pies, es posible valorar más de 62 estudios funcionales gammagráficos y PET que se realizan en el servicio de medicina nuclear. Esto incluye la evaluación de riñones, vejiga, huesos, hígado, vesícula biliar, tracto gastrointestinal, corazón, pulmones, cerebro, y tiroides, tanto en adultos como en población pediátrica.


Para realizar los estudios y tratamientos en medicina nuclear, al paciente se le administra una dosis baja de material radiactivo (isótopo) conjuntamente con fármacos, formando lo que se conoce como radiofármacos. Estos se acumulan en un órgano o área del cuerpo a examinar o tratar. Dependiendo del tipo de examen, el radiofármaco se puede administrar por vía intravenosa, oral o inhalado como gas, y puede tardar desde unos segundos hasta varios días en desplazarse y acumularse en el área o el órgano a estudiar. Por lo tanto, la adquisición de imágenes puede realizarse de inmediato, horas después o incluso varios días después de que el paciente haya recibido el material radiactivo. Las dosis bajas de radiofármaco se calculan según el peso del paciente y se ajustan a las guías de las sociedades internacionales de medicina nuclear. Los efectos secundarios severos son extremadamente raros.

Imagen de un niño en un entorno médico, posiblemente interactuando con un profesional de la salud o equipo, para representar la aplicación de medicina nuclear en pediatría.

La pequeña cantidad de radiofármaco que se administra perderá la radioactividad con el tiempo. En la mayoría de los casos, la radiación ionizante se disipará tras las 12 horas posteriores al estudio y el paciente la expulsará a través de la orina o las heces fecales. Se puede disminuir el tiempo de eliminación del radiofármaco incrementando la ingesta de líquidos.


Generalmente los estudios NO son invasivos, con la excepción de las inyecciones intravenosas e inserción de sondas vesicales en algunos estudios por enfermedades renales o de la vejiga, y son exámenes médicos indoloros. Es posible que los niños lloren durante la toma de las imágenes por temor a los equipos, porque se limita su movimiento para mejor calidad de las imágenes, o por el tiempo que se requiere para la toma de estas. Dado el caso existe la posibilidad de realizar los estudios de medicina nuclear bajo sedación, con el apoyo del grupo de anestesiología.

Imagen de una cámara Gamma o equipo PET con un niño sedado o durmiendo, para ilustrar que los procedimientos no son dolorosos y pueden realizarse bajo sedación.

A diferencia de los equipos radiológicos, en medicina nuclear el equipo no emite radiación; esta es emitida por el paciente cuando ya se ha administrado el radiofármaco. Según el estudio, el paciente se acuesta boca arriba en la cámara gamma o equipo PET para capturar imágenes de diferentes modalidades, que serán valoradas e interpretadas por los médicos nucleares. Las gamma cámaras pueden rotar alrededor del paciente o permanecer quietas en la misma posición, sin tocarlos.


Los padres o cuidadores pueden acompañar al paciente durante todo el estudio de medicina nuclear. Esto disminuye el miedo a los equipos y a personas extrañas, ayudando a tranquilizarlos. Además, su presencia es útil para conocer los datos de historia clínica que pueden orientar a un mejor diagnóstico por imagen. Inclusive, el menor puede estar acompañado de juguetes, libros o mantas que lo tranquilicen. La única excepción es si la madre o acompañante del paciente se encuentra en estado de embarazo; aunque el riesgo para la embarazada es mínimo dado que ella no tiene incorporado el material radiactivo, se recomienda como medida de protección radiológica que no permanezca en el área de medicina nuclear pues puede estar cerca de otros pacientes inyectados. Igualmente, se le recomienda que permanezca apartada del menor hasta 12 horas después de la administración del radiofármaco.

Imagen de un padre o cuidador acompañando a un niño en una sala de espera o durante un procedimiento médico, para destacar el apoyo familiar.

El diagnóstico por imágenes de medicina nuclear por lo general se lleva a cabo en forma ambulatoria, pero en algunas ocasiones se realiza también en pacientes hospitalizados.


Cuando las cantidades de radiación son muy pequeñas y controladas, no existen riesgos significativos.

  • Los procedimientos diagnósticos en medicina nuclear se han utilizado durante más de cinco décadas y no se han reportado efectos adversos a largo plazo derivados de la exposición a estas bajas dosis.
  • Es importante entender estas premisas cuando se habla de imagenología diagnóstica y radiación:
    • Justificación: El estudio estará debidamente justificado, señalándolo como la mejor de las opciones existentes por la enfermedad del paciente.
    • Optimización: El estudio deberá realizarse en el mejor modo posible según la tecnología existente en el momento y el grado de conocimiento humano que se posea.
    • Limitación de dosis: Principio reflejado en las siglas ALARA («As Low As Reasonably Achievable» en inglés o «tan bajo como sea razonablemente posible» en español). Aunque un estudio diagnóstico esté justificado porque el beneficio reportado es mayor que el riesgo de no realizarlo, y optimizado según la tecnología, se intentará que la dosis recibida por el paciente sea lo más baja posible.

Compartir

Solicitar cita por Whatsapp
Solicitar una llamada
Directorio médico
Contáctenos