Autor:

Dr. Humberto José Madriñán
Neurocirujano, Servicio de Neurocirugía
Una solución moderna y segura para patologías tumorales en pacientes de todas las edades

¿Sabías que la mayoría de los tumores benignos de la base del cráneo se resecan hoy a través de la cavidad nasal? Este abordaje transnasal es el estándar de oro para tratar múltiples patologías de esta región. Su éxito depende del trabajo coordinado de un equipo multidisciplinario integrado por neurocirujanos, otorrinolaringólogos, neuroanestesiólogos, endocrinólogos, neurorradiólogos, oftalmólogos e intensivistas.
¿Qué es la base del cráneo y por qué esta cirugía es mínimamente invasiva?
La base del cráneo es la estructura ósea que sostiene el cerebro y lo separa de las cavidades nasal y faríngea. Por ella pasan importantes vasos sanguíneos y nervios. Antes, acceder a esta zona requería craneotomías extensas y manipulación del tejido cerebral. Hoy, la cirugía endoscópica utiliza los corredores naturales de la cavidad nasal, apoyada en endoscopios de alta definición e instrumental especializado, permitiendo una amplia visualización de la lesión sin incisiones externas ni retracción del cerebro.
¿Cuáles son las principales enfermedades tratadas por esta vía?
Este abordaje permite tratar diferentes patologías de la base del cráneo, entre ellas:
- Adenomas hipofisarios: los tumores más frecuentes de la región selar.
- Meningiomas: originados en las meninges.
- Craneofaringiomas: tumores benignos de comportamiento complejo.
- Cordomas: neoplasias óseas poco frecuentes.
- Patologías no tumorales: como las fístulas de líquido cefalorraquídeo.

¿Cuáles son los principales síntomas?
Los síntomas dependen de la ubicación y el tamaño de la lesión. Los más frecuentes son alteraciones visuales, visión doble o pérdida progresiva de la visión; trastornos hormonales como galactorrea, acromegalia, gigantismo, hipotiroidismo, amenorrea o diabetes insípida; además de cefalea e hipertensión endocraneana.
“La cirugía endoscópica sustituyó grandes craneotomías por corredores naturales que protegen el cerebro, cambiando el paradigma hacia procedimientos altamente precisos.”
Proceso de atención y experiencia en la Fundación Valle del Lili
La atención se desarrolla en tres etapas. La primera corresponde a la evaluación prequirúrgica, con valoración por neurocirugía y estudios de apoyo como resonancia magnética, además de la participación de neurorradiología, oftalmología, endocrinología, otorrinolaringología y anestesiología.
La segunda etapa es la cirugía, realizada de forma conjunta por el neurocirujano y el otorrinolaringólogo, con el apoyo del neuroanestesiólogo.
Finalmente, el paciente continúa con recuperación y seguimiento en la unidad de cuidado intensivo y hospitalización, donde se realiza vigilancia neurológica y metabólica, control endocrinológico y seguimiento ambulatorio con resonancias de control.
En la Fundación Valle del Lili Hospital Universitario ofrecemos una atención de alta complejidad centrada en el paciente y su familia. En los últimos dos años, más de 100 pacientes adultos y pediátricos han sido intervenidos exitosamente mediante estos abordajes endoscópicos avanzados, consolidando nuestra experiencia en el tratamiento de patologías de la base del cráneo.