Institución:
Fundación Valle del Lili
Programa de Salud y Cuidado Pediátrico

En la Fundación Valle del Lili, entendemos que la experiencia de salud de los niños va mucho más allá de los procedimientos médicos; se trata de cómo se sienten ellos y sus familias durante el proceso.
Con esta premisa nace Lilo, nuestra mascota oficial y personaje institucional, diseñado para ser el puente emocional entre la atención clínica y el bienestar del corazón.
¿Quién es Lilo?
Lilo es un monito bonobo elegido como personaje principal porque esta especie de chimpancé destaca por su capacidad de expresar bondad y ayudar a los demás de forma desinteresada, una cualidad alineada con los valores de la FVL. Además, su nombre fue seleccionado para crear identidad con el Aula Lili y porque en la cultura hawaiana significa “generoso”, lo cual refuerza el espíritu solidario de la iniciativa.
No es simplemente un dibujo; es el compañero valiente que toma de la mano a los niños para enseñarles que el hospital no tiene por qué ser un lugar aterrador. Representa la cercanía, la protección y, sobre todo, la pedagogía. Su propósito claro: humanizar la atención pediátrica y transformar la incertidumbre en confianza.
Un aliado para todos
El rol de Lilo es multifacético. Para los niños, es un amigo que escucha, explica y les recuerda que “cuidarnos también puede ser divertido”. Para los padres, Lilo actúa como un aliado, ayudando a explicar procesos complejos de forma sencilla y reduciendo la ansiedad familiar.
Incluso para el personal de salud, Lilo es un complemento vital. Él no reemplaza al equipo médico, sino que lo acompaña, logrando que los pequeños pacientes se sientan seguros antes, durante y después de cualquier procedimiento.
¿Cuál es la personalidad de Lilo?
Lilo se destaca por su voz amable y clara. Es un monito optimista, protector y tranquilo. Sus valores son el reflejo de nuestra misión: el cuidado con amor, la seguridad y el aprendizaje constante. Siempre evita los tecnicismos médicos pues quiere enseñar y acompañar los procesos de cada paciente de forma cercana y entendible.

¿Por qué es tan importante su presencia?
Porque al final del día, cada uno de los niños no solo recordarán las medicinas o las máquinas; recordarán cómo se sintieron. Lilo llegó para asegurar que ese recuerdo esté lleno de esperanza y tranquilidad.
Podrás encontrarlo en contenidos educativos, señalización, redes sociales y eventos especiales, siempre listo para regalar una sonrisa y una lección de valentía.
“¡Bienvenido Lilo, a la familia de la Fundación Valle del Lili!”