Autores:

Dr. Paulo José Linas Hernández
Ortopedia

Dr. Gustavo Adolfo Gil Noriega
Ortopedia

La preservación de cadera abre nuevas alternativas antes del reemplazo total
¿Has sentido un dolor persistente en la cadera que aparece al caminar, al sentarte por mucho tiempo o al realizar actividad física? Muchas personas conviven con esta molestia durante meses o incluso años, adaptando su rutina diaria sin saber con claridad qué la está causando.
Cuando el dolor de cadera se vuelve recurrente, es frecuente pensar de inmediato en una cirugía mayor o en un reemplazo total de la articulación. Este pensamiento genera miedo y lleva a postergar la consulta. Sin embargo, hoy sabemos que no todo dolor de cadera termina en un reemplazo y que existen alternativas intermedias que pueden aliviar los síntomas y preservar la articulación.
¿Por qué duele la cadera?
La cadera es una articulación fundamental para la movilidad. Soporta peso, permite caminar, correr y sentarse, y participa en casi todos los movimientos del día a día. El dolor puede originarse por sobrecarga, alteraciones en la forma del hueso, lesiones del cartílago o del labrum, inflamación de tendones o un desgaste progresivo. No todas estas condiciones corresponden a artrosis avanzada.

¿El reemplazo total de cadera es la única solución?
No. El reemplazo total de cadera es una cirugía muy efectiva, pero está indicada principalmente en pacientes con artrosis avanzada y un deterioro significativo de su calidad de vida. Entre una cadera sana y una cadera con desgaste severo existe un amplio espectro de pacientes que pueden beneficiarse de otros tratamientos.
¿Qué es la preservación de cadera?
La preservación de cadera es un enfoque integral que busca tratar la causa del dolor, aliviar los síntomas y proteger la articulación natural del paciente. Su objetivo es evitar o retrasar procedimientos más invasivos, siempre que sea posible, mediante tratamientos personalizados y oportunos.
Este enfoque incluye opciones no quirúrgicas como la terapia física dirigida, enfocada en mejorar la movilidad, la fuerza y el control muscular; las ondas de choque, útiles en ciertos tipos de tendinopatías; y las inyecciones guiadas, que pueden ayudar a controlar la inflamación y el dolor. En casos seleccionados, también se pueden utilizar tratamientos ortobiológicos, que aprovechan los propios mecanismos de reparación del cuerpo.
“Preservar la cadera es actuar a tiempo para cuidar la articulación y la calidad de vida.”
¿Y cuándo se considera la cirugía?
Cuando existe una alteración estructural que no mejora con tratamientos conservadores, la cirugía puede ser una opción. En estos casos, la artroscopia de cadera permite tratar el problema de forma mínimamente invasiva, corrigiendo lesiones específicas y buscando preservar la articulación. La indicación depende de una evaluación cuidadosa y personalizada.
¿Por qué es importante una valoración especializada?
Un diagnóstico preciso permite elegir el tratamiento más adecuado en el momento correcto. No todos los pacientes requieren cirugía, y no todas las cirugías son iguales. En la Fundación Valle del Lili, el manejo del dolor de cadera se realiza de forma integral, acompañando al paciente en cada etapa del proceso.
¿No estás cansado de ese dolor en la cadera que molesta y ha limitado algunas actividades de tu vida diaria? Hacerte revisar a tiempo puede marcar la diferencia. Un diagnóstico claro y un tratamiento adecuado, con acompañamiento profesional, permiten tomar decisiones informadas pensando siempre en lo mejor para ti y tu salud.