A lo largo de nuestra vida, como mujeres experimentamos varios momentos de transición, y uno de los más importantes es el nacimiento de nuestros hijos. El parto es una experiencia en la cual confluyen muchos factores, como nuestras creencias culturales, las condiciones médicas, las situaciones familiares, el acceso a los servicios de salud y la concepción espiritual del nacimiento.
En Colombia, desde hace un par de años contamos con una legislación específica para este momento; la ley 2244 del 11 de julio del 2022 o ley de «parto digno, respetado y humanizado», que ofrece un marco legal que nos permite brindar las condiciones para que esta sea una vivencia exitosa, satisfactoria y segura para las madres embarazadas y sus bebés.
Con el objetivo de hacer de este momento una experiencia memorable en la vida de nuestras gestantes y sus familias, nuestra sala de partos cuenta con profesionales sensibilizados y entrenados en la atención enfocada en el paciente, parto respetado y parto transcultural, todo ello en un espacio en el cual la seguridad del binomio madre – hijo es primordial.
Reconocemos como parto transcultural a aquella atención del nacimiento caracterizada por el respeto a los derechos de madres, padres y recién nacidos, en consonancia con sus costumbres, prácticas culturales y deseos. Así, buscamos garantizar mejores condiciones de confort, siempre en un marco de seguridad para la madre y el hijo.
¿QUÉ ES UN PARTO RESPETADO?
Este tipo de parto realizado por vía vaginal también llamado «humanizado», respeta la fisiología y ritmo del proceso.
Por otra parte, en caso de ser necesario existe la posibilidad de realizar una cesárea. En ambos casos es conveniente estar apoyados en la evidencia científica actualizada y en las condiciones particulares de salud de la gestante.
«Se identifican, comprenden y respetan los aspectos socioculturales de la mujer, se le brinda apoyo emocional, se le da poder de decisión, y se le garantiza su autonomía y privacidad, con un enfoque holístico y basado en el respeto por los derechos humanos», según el proyecto de ley número 267 del 2019, presentado ante el Congreso de Colombia.»
Esto abarca aspectos como el conocimiento médico de los procesos fisiológicos de la mujer embarazada y las complicaciones propias del trabajo de parto y el nacimiento, la comprensión y respeto por los procesos culturales, psicológicos, emocionales y espirituales de la gestación y el parto, teniendo en cuenta que estos factores van a impactar al recién nacido y a las familias gestantes.
Existe evidencia de que un parto en estas condiciones hace que la mujer sea parte activa en la toma de decisiones, a partir de una información clara, completa, veraz y con sustento científico.
Esto, sumado a la participación del padre durante todo el proceso, afianza el vínculo afectivo de ambos padres con el recién nacido, así como la relación de pareja, impactando positivamente la lactancia materna, aumentando la participación del padre en la crianza del hijo y disminuyendo las tasas de violencia intrafamiliar.
En todo este proceso, el personal de salud juega un rol fundamental de acompañamiento, asesoría y monitorización del bienestar de la madre y el bebé.
Con el fin de facilitar la comunicación y conocer los deseos y expectativas de las gestantes, en la Fundación Valle del Lili se creó una valiosa herramienta denominada el Plan de Parto. A través de este documento, que se entrega a nuestras pacientes alrededor de la semana 32 del embarazo, se realizan unos acuerdos con el personal de la salud que ha estado en contacto con la paciente y que realizará la atención.
El servicio de ginecología se dedica a proporcionar cuidados integrales a la mujer durante el embarazo, asegurando que el parto sea una experiencia segura tanto para la madre como para el bebé.
En el plan de parto se consignan aspectos como:
- Acompañamiento por la persona de elección de la gestante.
- Características del espacio físico: iluminación, temperatura, música, uso de esencias florales o aromaterapia, así como contar con elementos significativos desde el punto de vista cultural y/o espiritual.
- Manejo del dolor mediante técnicas no farmacológicas (masajes, aceites, TENS o estimulación nerviosa, rebozo, posiciones para control del dolor, uso de pelota de pilates o baile) y farmacológicas (analgesia peridural).
- La posibilidad de movilizarse durante el trabajo de parto, alternando con los periodos de monitorización fetal, según la condición clínica de la gestante.
- Elección de la posición para el parto (litotomía, cuclillas, semisentada, cuadrupedia).
• El contacto piel a piel entre madre-bebé y padre-bebé. - • Alimentación durante el trabajo de parto y en el puerperio, la etapa en la que entra la mujer posterior al nacimiento de su hijo.
- Consentimiento informado para realizar intervenciones durante el trabajo de parto.
- Decisión sobre el destino de la placenta.
Invitamos a todas nuestras familias gestantes a conocer nuestro plan de parto para establecer acuerdos con el personal de salud que las acompañará en nuestra sala de partos durante el nacimiento.