

Llevamos a cabo la primera ablación percutánea de tiroides en una paciente de 45 años, la cual presentaba un nódulo benigno asociado a hipertiroidismo.
Este procedimiento se realiza gracias a la interacción del paciente con un equipo multidisciplinario (radiología intervencionista, anestesiología, endocrinología y cirujanos de cabeza y cuello) y se considera una ruta alternativa mínimamente invasiva para el manejo de pacientes con nódulos tiroideos benignos que estén causando algún tipo de síntoma o alteración estética en el cuello.
Según el Dr. Juan Sebastián Toro, radiólogo intervencionista y médico encargado del procedimiento, la intervención “también se puede extender a patologías malignas, especialmente carcinomas papilares menores de un centímetro o adenopatías cervicales (enfermedad de los ganglios linfáticos), siempre y cuando el paciente cumpla los criterios médicos y el grupo interdisciplinario lo considere como alternativa a la cirugía (especialmente en pacientes que tengan comorbilidades que supongan riesgo quirúrgico mayor o cuando los pacientes no deseen someterse a cirugía).”
La intervención tiene una duración de 30 a 45 minutos y el manejo posterior es ambulatorio, facilitando la recuperación del paciente, quien puede regresar a su hogar el mismo día y mejorar su calidad de vida.
De esta manera, nos continuamos consolidando como pioneros en procedimientos mínimamente invasivos, con excelentes resultados clínicos en nuestros pacientes.