
Por: Clara Lucia Grizales Rodríguez, Neumóloga pediatra – Especialista en docencia para la educación superior.
El asma bronquial es la enfermedad pulmonar crónica más frecuente en la infancia, caracterizada por broncoconstricción (cierre de bronquios), edema (hinchazón) e hipersecreción de moco a nivel de la vía respiratoria.
Clasificación del Asma Bronquial
Según las guías internacionales (GINA y PRACTALL), el asma se clasifica según su nivel de control:
- Asma controlada: Sin síntomas diurnos ni nocturnos, sin limitación en actividades y sin necesidad de medicamentos aliviadores.
- Asma parcialmente controlada: Síntomas más de dos veces por semana, alguna limitación en ejercicio y requerimiento de medicamento aliviador.
- Asma no controlada: Síntomas tres o más veces por semana, limitación constante y exacerbaciones semanales.
Diagnóstico y Manifestaciones
El diagnóstico es eminentemente clínico, basado en la historia del paciente y el examen físico. Los síntomas más comunes incluyen tos (especialmente con el ejercicio o la risa), dificultad respiratoria, silbido en el pecho (sibilancias) y fatiga.
Mitos y Realidades sobre Inhaladores
Existen muchos mitos que generan miedo innecesario en los padres:
- Mito: “Los inhaladores crecen el corazón o envician”.
- Realidad: Son medicamentos seguros, altamente eficaces y actúan directamente en los bronquios con mínimos efectos secundarios si se usan en la dosis adecuada.
Cuidados esenciales para el niño con asma
- Vida normal: El objetivo es que el niño pueda jugar, nadar y correr sin limitaciones.
- Temperatura: Evite cambios bruscos de frío a calor rápidamente.
- Higiene: Mantenga limpios ventiladores y aires acondicionados.
- Alimentación: Evite comida chatarra y embutidos que favorecen el reflujo.
- Deporte: La natación es altamente recomendada para mejorar la capacidad pulmonar.
- Hogar sin humo: Evite completamente el contacto con fumadores, incluso si fuman lejos del menor.
- Vacunación: Vacune anualmente contra Influenza y Neumococo.
Si su hijo presenta tos con el llanto, el ejercicio o la risa, consulte con un especialista.