
Autores:

Md. Harold Ignacio Colino, Psiquiatra de enlace

Md. Nohra Liliana Zuluaga, Residente de segundo año de psiquiatría

Md. Lorena Cerón, Residente de segundo año de psiquiatría

Md. Laura Soto Figueroa, Residente de tercer año de psiquiatría
Muchas personas lo atribuyen sólo al estrés o a “un mal día”, pero pocas se preguntan si sus hábitos diarios como lo que comen, cuánto se mueven o cómo duermen pueden estar influyendo más de lo que creen en su bienestar emocional. (1,2)
Pues bien, durante mucho tiempo se pensó que el intestino sólo servía para digerir alimentos. (1,3) Sin embargo, la ciencia ha mostrado que este órgano cumple un papel mucho más amplio en el bienestar general del cuerpo. (2,4) En su interior vive un ecosistema complejo de microorganismos que participan en procesos digestivos, inmunológicos e incluso en la regulación del estado de ánimo.(1,2,3)
Hoy se sabe que la salud intestinal está profundamente conectada con la salud física y mental. (1,5) Mantener un equilibrio adecuado en la microbiota intestinal puede influir en la energía diaria, la respuesta al estrés y la forma en que el cuerpo maneja la inflamación. (6) Por eso, cada vez más profesionales de la salud hablan del intestino como un aliado clave del bienestar integral. (7,8)
El intestino no es solo un tubo de digestión; es una fábrica biológica compleja donde se producen sustancias que regulan el estrés y ayudan a la estabilidad emocional. (8.9)
¿Pero qué es exactamente la microbiota intestinal y por qué se le llama “el órgano invisible”?
La microbiota es el conjunto de billones de microorganismos (bacterias, virus, hongos y arqueas) que habitan en el tracto digestivo. Se le denomina “órgano invisible” o “órgano virtual” porque, aunque no es un tejido humano propio, pesa entre 1 y 2 kilogramos y realiza funciones vitales que el cuerpo no puede hacer, por ejemplo: (9, 10)
- Los probióticos participan en la producción de vitaminas esenciales (como las del grupo B y K). (10)
- Fortalece el sistema inmunológico contra patógenos. (10)
- Extrae energía de los alimentos que el ser humano no puede digerir por sí mismo (10)
- Participan en procesos que influyen en el pensamiento y el estado de ánimo: (10)
- Aporta más de 150 veces más material genético que el propio genoma humano (4, 10).
¿Por qué se dice que la microbiota es única?
Aunque todos los seres humanos comparten un conjunto básico de bacterias, la microbiota de cada persona es distinta y variable (7,8). Esta composición se ve moldeada por factores desde el nacimiento (como el tipo de parto y la lactancia) hasta el estilo de vida y dieta actual. (8)
¿Cómo es posible que las bacterias del intestino influyan en mis emociones?
Existe un sistema que conecta de forma bidireccional al intestino, la microbiota y la forma de pensar. (1,10) Este sistema permite que las señales procedentes del intestino influyan en el cerebro (modulando las emociones, el pensamiento y el comportamiento). Las bacterias actúan como una “maquinaria metabólica” que produce sustancias químicas claves. (3,4) Por ejemplo, la serotonina (la hormona del bienestar), GABA (que calma la ansiedad), dopamina (que motiva) y ácidos grasos de cadena corta (AGCC) como el butirato, que cruzan la barrera hematoencefálica para proteger las neuronas y regular la inflamación. A su vez, lo que se piensa modula funciones intestinales básicas como la motilidad, la secreción de sustancias y la forma de defenderse. (4,9)
¿cómo se comunican la microbiota, intestino y cerebro humano?

- Esta comunicación es bidireccional, de la microbiota al intestino y al cerebro y con vías descendentes del cerebro al intestino
¿Qué factores pueden alterar la microbiota?
- Alteración del sueño: La interrupción del sueño y los cambios en el reloj biológico desincronizan el intestino.
- Alimentación: El consumo alto de carbohidratos complejos, educolrantes artificiales, dietas con mucha grasa, azucares refinados.
- Tabaquismo: Fumar cambia las familias principales de la microbiota, aunque estos tienden a normalizarse al dejar el hábito de fumar.
- Uso de antibióticos: Los antibióticos barren tanto con bacterias malas como buenas, reduciendo drásticamente la diversidad intestinal. Se deben usar solo bajo estricta supervisión médica.
¿Qué hábitos diarios ayudan a mantener un microbiota saludable?
La buena noticia es que pequeños cambios en la rutina pueden favorecer el equilibrio intestinal.
- Comer más alimentos ricos en fibra: Consume cebollas, ajos, plátanos, legumbres y granos integrales. La fibra es fermentada por tus bacterias para producir ácidos grasos que son sustancias importantes para mantener en equilibrio las emociones y mejora el desarrollo cerebral
- Incluir alimentos fermentados con regularidad: El yogur, y productos que contengan probióticos como Lactobacillus y Bifidobacterium que pueden aliviar síntomas de ansiedad y depresión.
- El ejercicio regular aumenta la diversidad de especies en tu intestino. Una mayor diversidad significa un sistema más robusto capaz de recuperarse más rápido del estrés y las infecciones.
- Dormir bien: El descanso regula hormonas relacionadas con el estrés, que también impacta el intestino. La privación del sueño altera la composición de la microbiota, afectando la salud mental.
- Control del estrés: El estrés crónico debilita la barrera intestinal, permitiendo el paso de toxinas a la sangre (“intestino filtrante”), que puede alterar las emociones.
¿Los probióticos pueden ayudar al bienestar emocional?
Los probióticos son suplementos o alimentos que contienen microorganismos vivos que apoyan la salud digestiva. En los últimos años han surgido investigaciones sobre su posible impacto en la salud mental. Estudios clínicos han observado mejoras en indicadores de bienestar emocional o manejo del estrés.
Cuáles son las señales que pueden reflejar apoyo en la microbiota
Algunas señales digestivas:
- Distención o dolor abdominal
- Cambios en el habito intestinal
- Intolerancia a algunos alimentos
- Malestar abdominal recurrente
- Cambios en el apetito
Señales emocionales
- Cambios de ánimo
- Cambios en el sueño
- Falta de motivación
- Dificultad para concentrarse
Estas manifestaciones no siempre tienen una sola causa, pero pueden ser una invitación a revisar hábitos cotidianos como la alimentación, el descanso, la actividad física y el manejo del estrés. Si estos síntomas son frecuentes, puede ser útil consultar con profesionales de la salud que evalúen hábitos alimentarios, estilo de vida y bienestar general.
En instituciones médicas como la Fundación valle del Lili, los especialistas pueden orientar a las personas sobre cómo mejorar su salud digestiva mediante cambios de hábitos, evaluaciones clínicas o acompañamiento nutricional. Tu bienestar mental comienza con una decisión informada sobre el cuidado de ese “órgano invisible” que albergas en tu interior.
Hoy, la ciencia del eje microbiota-intestino-cerebro nos ofrece una oportunidad sin precedentes para mejorar nuestra salud emocional y resiliencia al estrés a través de cambios estratégicos en la nutrición, el sueño y el ejercicio. Te invitamos a no ver estos hábitos como simples recomendaciones generales, sino como una intervención biológica real para restaurar tu equilibrio emocional y digestivo.
Si experimentas síntomas persistentes de ansiedad, depresión o fatiga mental, te alentamos a buscar una evaluación integral que considere la salud de tu sistema digestivo como parte de la solución. Informarte es el primer paso; actuar con acompañamiento profesional es el camino para cultivar un jardín interno que sostenga tu felicidad y claridad mental a largo plazo.
Bibliografía de Referencia:
1. Góralczyk-Bińkowska A, Szmajda-Krygier D, Kozłowska E. The Microbiota–Gut–Brain Axis in Psychiatric Disorders. Int J Mol Sci. 2022;23(19):11245.
2. Charitos IA, Inchingolo AM, Ferrante L, et al. The Gut Microbiota’s Role in Neurological, Psychiatric, and Neurodevelopmental Disorders. Nutrients. 2024;16(24):4404.
3. Mhanna A, Martini N, Hmaydoosh G, et al. The correlation between gut microbiota and both neurotransmitters and mental disorders: A narrative review. Medicine (Baltimore). 2024;103(5):e37114.
4. Cao YY, Cheng Y, Pan W, et al. Gut microbiota variations in depression and anxiety: a systematic review. BMC Psychiatry. 2025;25:443.
5. Kayama H, Okumura R, Takeda K. Interaction Between the Microbiota, Epithelia, and Immune Cells in the Intestine. Annu Rev Immunol. 2020;38:23-48.
6. Alpuim Costa D, Barata Coelho P, Calhau C, Faria A. Editorial: Gut microbiota in health and disease. Front Gastroenterol. 2025;4:1568509.
7. Khan IM, Nassar N, Chang H, et al. The microbiota: a key regulator of health, productivity, and reproductive success in mammals. Front Microbiol. 2024;15:1480811.
8. Van Hul M, Cani PD, Petitfils C, et al. What defines a healthy gut microbiome? Gut. 2024;73(11):1893-1908.
9. Gong W, Guo P, Li Y, et al. Role of the Gut-Brain Axis in the Shared Genetic Etiology Between Gastrointestinal Tract Diseases and Psychiatric Disorders. JAMA Psychiatry. 2023;80(4):360-370.
10. Qu S, Yu Z, Zhou Y, et al. Gut microbiota modulates neurotransmitter and gut-brain signaling. Microbiol Res. 2024;287:127858.
11. Le Roy T, Lécuyer E, Chassaing B, et al. The intestinal microbiota regulates host cholesterol homeostasis. BMC Biol. 2019;17(1):94.
12. McGuinness AJ, Davis JA, Dawson SL, et al. A systematic review of gut microbiota composition in observational studies of major depressive disorder, bipolar disorder and schizophrenia. Mol Psychiatry. 2022;27(4):