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Programa cuidados respiratorios

20 marzo 2026

Programa cuidados respiratorios

Programa cuidados respiratorios

Secciones internas de este artículo:


El sistema respiratorio es el conjunto de órganos encargados de realizar el intercambio gaseoso, un proceso vital que permite la entrada de oxígeno (O2) al cuerpo y la eliminación del dióxido de carbono (CO2), que es un residuo del metabolismo celular.


El sistema respiratorio se divide generalmente en dos partes:

Vías respiratorias superiores:

Son la puerta de entrada del aire. Su función es filtrar, calentar y humedecer el aire antes de que llegue a los pulmones. Están conformadas por:

  • Nariz y cavidad nasal que contienen cilios (pequeños pelos) y moco que atrapan el polvo y microbios.
  • Faringe (garganta)
  • Laringe, las cuerdas vocales y la epiglotis (una válvula que evita que el alimento pase a los pulmones).

Vías respiratorias inferiores:

Aquí es donde ocurre el intercambio de gases, conformado por la tráquea, los bronquios y bronquiolos, y finalmente los alvéolos.


El funcionamiento se basa en dos fases principales impulsadas por el diafragma (el músculo principal de la respiración ubicado debajo de los pulmones):

  1. Inspiración (inhalación): El diafragma se contrae y baja, ampliando la caja torácica. Esto crea un vacío que succiona el aire rico en oxígeno hacia los pulmones.
  2. Intercambio gaseoso: En los alvéolos, el oxígeno pasa a la sangre y el dióxido de carbono sale de ella para ser expulsado.
  3. Espiración (exhalación): El diafragma se relaja y sube, comprimiendo los pulmones y expulsando el aire cargado de dióxido de carbono.


Los inhaladores son dispositivos médicos diseñados para entregar medicamentos directamente a los pulmones a través de la respiración. Son herramientas fundamentales en el tratamiento de enfermedades respiratorias como el asma o la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), permitiendo que el fármaco actúe de forma rápida y con menos efectos secundarios que los medicamentos orales.

¿Cómo funcionan los inhaladores?

El objetivo principal de un inhalador es convertir el medicamento en partículas diminutas que puedan viajar por las vías aéreas. Dependiendo de la necesidad del paciente, existen dos tipos principales de medicamentos inhalados:

  • Broncodilatadores: Actúan relajando los músculos que rodean las vías respiratorias para abrirlas y facilitar el paso del aire. Se usan comúnmente para aliviar síntomas inmediatos como la asfixia o las sibilancias (sonido silbante al respirar).
  • Corticoides (Antiinflamatorios): Ayudan a reducir la inflamación y la hinchazón de las vías respiratorias. Estos suelen ser de uso diario para prevenir crisis.

El éxito del tratamiento depende de una técnica de inhalación correcta. Si el medicamento se queda en la boca o la garganta en lugar de llegar a los pulmones, su efectividad disminuye drásticamente.


La traqueostomía es un orificio realizado por medio de cirugía en la parte delantera del cuello, específicamente en la tráquea, con el objetivo de permitir la respiración cuando se requiere.

Para comprender el manejo de la traqueostomía en casa, es fundamental conocer las partes que componen el dispositivo (comúnmente llamado cánula de traqueostomía). Estos elementos trabajan en conjunto para mantener la vía aérea abierta y segura.

Componentes de la cánula de traqueostomía

  • Cánula externa: Es el tubo principal que se introduce en la tráquea y mantiene el orificio (estoma) abierto. Esta parte permanece fija mientras se realizan los cuidados.
  • Placa de fijación (o collarín): Es la parte plana y ancha que queda apoyada sobre la piel del cuello. Tiene orificios en los extremos para pasar las cintas de sujeción que aseguran el dispositivo al cuello del paciente.
  • Endocánula (o cánula interna): Es un tubo de menor diámetro que se inserta dentro de la cánula externa. Su función es crucial porque es la pieza que se retira para lavar. Al poder extraerse con facilidad, permite limpiar las secreciones acumuladas sin necesidad de retirar todo el dispositivo del paciente.
  • Obturador (o guía): Es un accesorio con punta redondeada que se usa únicamente durante el momento de la inserción de la cánula. Sirve para facilitar el paso del tubo hacia la tráquea sin lastimar los tejidos. Una vez colocada la cánula, el obturador se retira de inmediato para que el paciente pueda respirar.
  • Balón (o neumotaponamiento): Algunas cánulas tienen un pequeño globo inflable en el extremo que queda dentro de la tráquea. Sirve para sellar la vía aérea (evitando que pase saliva o alimento a los pulmones) y suele ser necesario en pacientes conectados a ventiladores mecánicos.
  • Balón de control (o piloto): Es una pequeña bolsa de plástico externa conectada por una manguera fina al balón interno. Al tocarla, el cuidador puede verificar si el balón dentro de la tráquea está inflado o desinflado.

¿Cuándo consultar por urgencias?

Es fundamental vigilar al paciente con frecuencia y acudir a urgencias si se presentan las siguientes situaciones:

  • Dificultad respiratoria: Si el paciente hace mucho esfuerzo para respirar o la cánula se tapa.
  • Infección: Presencia de inflamación, calor, enrojecimiento alrededor del estoma o secreciones de color verde, amarillo o con mal olor.
  • Sangrado: Salida de sangre a través de la cánula que no cede con las precauciones habituales.
  • Salida de la cánula: Si la cánula se sale accidentalmente, no intente introducirla de nuevo ni obstruya el orificio; consulte inmediatamente.
  • Broncoaspiración: Si nota salida de comida o vómito a través de la cánula.

Contenido relacionado:

Recomendaciones generales del cuidado en casa:

El cuidado en el hogar es esencial para prevenir infecciones y asegurar que el paciente respire sin dificultad. Según las recomendaciones institucionales, se deben seguir estos pilares:

1. Higiene y limpieza diaria

  • Limpieza del estoma: La piel alrededor del orificio debe limpiarse diariamente con solución salina para evitar irritaciones o infecciones. 
  • Limpieza de la endocánula (tubo interno): Es vital verificar que la endocánula quede correctamente asegurada sobre la cánula principal después de cada limpieza.
  • Higiene del equipo: Todos los elementos necesarios para el cuidado deben almacenarse en un lugar limpio, seco y separados de los objetos de uso personal. 

2. Manejo de secreciones

  • Aspiración: Se deben aspirar las secreciones únicamente cuando sea necesario (por ejemplo, si se escucha ruido al respirar o el paciente muestra esfuerzo). 
  • Humedad: Dado que el aire ya no pasa por la nariz (donde normalmente se calienta y humedece), es importante mantener un ambiente húmedo para evitar que las secreciones se vuelvan espesas y tapen la cánula.

3. Precauciones en la vida cotidiana

  • Durante el baño: Se debe evitar estrictamente la entrada de agua dentro de la cánula. Se recomienda la ducha en lugar de baños de inmersión.
  • Protección: Al salir, se puede cubrir el estoma con una gasa o pañuelo suelto para actuar como filtro y evitar la entrada de polvo o aire muy frío.
  • Comunicación: Tenga a mano herramientas para que el paciente pida auxilio (campanas o timbres), ya que la traqueostomía puede dificultar el habla.


La oxigenoterapia en niños es un tratamiento médico que consiste en administrar oxígeno a concentraciones mayores de las que se encuentran en el aire ambiente. En el entorno pediátrico, su objetivo es asegurar que los tejidos del niño reciban el oxígeno suficiente para su correcto desarrollo y funcionamiento.

Para suministrar el oxígeno, se suelen utilizar dos tipos de fuentes:

  • Concentrador de oxígeno: Dispositivo eléctrico que toma el aire del ambiente y lo filtra para entregar oxígeno. Debe ubicarse al menos a 15 cm de la pared para evitar sobrecalentamientos.
  • Bala de oxígeno (cilindro): Tanque de reserva que contiene oxígeno a presión. Es fundamental revisar el manómetro (reloj medidor); cuando la aguja se acerca al área roja, el oxígeno se está agotando.

Cuidados de la cánula nasal

La cánula nasal es el tubo delgado con dos pequeñas puntas que se introducen en la nariz del niño.

  • Higiene diaria: Limpie los prongs (puntas) para que no se obstruyan con secreciones.
  • Integridad: No corte las puntas de la cánula, ya que los bordes filosos pueden causar heridas en las fosas nasales del niño.
  • Verificación de fugas: Una vez al mes, sumerja la manguera (sin la parte que va a la nariz) en un recipiente con agua mientras el oxígeno pasa. Si ve burbujas, hay una fuga y debe cambiarla.

Signos de alarma:

Si observa alguno de estos signos en el niño, busque atención médica inmediata.

  • Hundimientos: Se le marcan las costillas al respirar (tirajes).
  • Aleteo nasal: Las fosas nasales se abren mucho al tomar aire.
  • Coloración: Los labios o las uñas se tornan de color azul o morado (cianosis).
  • Alteración del estado de ánimo: El niño está excesivamente irritable, somnoliento o difícil de despertar.


Reanimación cardiopulmonar

La Reanimación Cardiopulmonar (RCP) es un procedimiento de emergencia diseñado para salvar vidas cuando una persona deja de respirar o su corazón deja de latir. Actuar de forma rápida y serena es fundamental mientras llega la ayuda profesional.

Aprende cómo realizar RCP en niños y bebés:


La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis. Aunque afecta principalmente a los pulmones, también puede atacar otras partes del cuerpo como los riñones, la columna vertebral y el cerebro.

Es una enfermedad prevenible y curable si se detecta a tiempo y se sigue el tratamiento de manera rigurosa.

La tuberculosis no se contagia por compartir cubiertos, dar la mano o usar el mismo sanitario. Requiere generalmente un contacto cercano y prolongado en espacios poco ventilados.

Síntomas:

Consulta si presentas los siguientes síntomas por más de 15 días:

  • Tos persistente: Con o sin flema (a veces con sangre).
  • Fiebre: Generalmente al final de la tarde.
  • Sudoración nocturna: Excesiva durante la noche.
  • Pérdida de peso: Sin causa aparente y falta de apetito.
  • Cansancio: Sensación de debilidad constante.

El tratamiento se conforma de:

  • Medicamentos: varios antibióticos que deben tomarse por un periodo generalmente de 6 a 9 meses.
  • Controles médicos.

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