
La tiña de cuero cabelludo o tiña capitis es una infección que comúnmente se presenta en la edad infantil, siendo entre los 5 y 8 años la edad de mayor frecuencia, con mayor incidencia en las niñas. Esta infección es causada por un hongo, y en la mayoría de casos por dos especies: Trichophyton y Microsporum.
Manifestaciones clínicas
Se puede manifestar como una forma inflamatoria, es decir, que se puede presentar una o varias placas rojas y escamosas, con caída o no de pelos que en pocos días evoluciona a una placa bien delimitada dolorosa a la palpación, con algunos pelos adheridos fáciles de retirar y llena de folículos abiertos y pústulas. Además, se puede encontrar adenopatías o ganglios en el cuello.
Por otro lado, esta infección puede presentarse de forma no inflamatoria que es la más frecuente y se manifiesta como una placa alopécica, con pelos rotos y recubierta de escamas grises (puede ser única o múltiple), acompañada de prurito discreto, localizado en su mayoría en la parte de atrás de la cabeza (región occipital).
Diagnóstico y diferenciación
Su diagnóstico es más clínico. Se puede realizar un examen microscópico de la lesión, un análisis directo KOH o un cultivo. Se debe realizar diagnóstico diferencial en la forma no inflamatoria con alopecia areata, dermatitis seborreica, alopecia traumática, lupus eritematoso y en casos de tiña inflamatoria se debe diferenciar de forúnculos o abscesos.
Tratamiento adecuado
Las micosis se pueden tratar con cremas antimicóticas aplicadas directamente en la piel (tratamiento tópico), pero debido a que la micosis se encuentra en la raíz de los folículos del pelo, la tiña capitis siempre requiere medicación administrada por vía oral para que el tratamiento se propague a todo el cuerpo (tratamiento sistémico). Es importante consultar con el pediatra para una adecuada valoración para definir el mejor manejo.