Encuentra lo que necesitas en la Fundación Valle del Lili

¿Buscas un servicio médico, una especialidad, un profesional de la salud o información sobre citas y programas?
Usa nuestro buscador inteligente para acceder fácilmente a todo lo que ofrece la Fundación Valle del Lili.

Servicios para ti

Artículo

Programa oncología pediátrica

20 marzo 2026

Programa oncología pediátrica

Programa oncología pediátrica

Secciones internas de este artículo:


El cáncer infantil es una enfermedad compleja con grandes avances en la medicina diagnóstica y terapéutica, que han transformado el pronóstico para muchos pacientes pediátricos. 


Para comprender el cáncer en los niños, primero debemos entender cómo funciona el cuerpo a nivel celular. El cáncer no es una sola enfermedad, sino un grupo de más de 100 enfermedades diferentes que tienen algo en común: el crecimiento descontrolado de las células. 

Nuestro cuerpo está formado por billones de células. Normalmente, estas células crecen y se dividen (forman nuevas células) para que el cuerpo crezca, se desarrolle y repare los tejidos dañados. Cuando las células envejecen o se dañan, mueren de forma natural y son reemplazadas por células nuevas.   

El cáncer comienza cuando ocurre una alteración en el “manual de instrucciones” de una célula (su ADN o material genético). Debido a este error, el proceso normal se rompe: 

  • Las células dañadas no mueren cuando deberían. 
  • El cuerpo empieza a producir células nuevas que no necesita. 
  • En muchos casos, estas células adicionales forman una masa de tejido llamada tumor
  • Invasión (Metástasis): Algunas células cancerosas pueden viajar a través de la sangre o el sistema linfático (red de defensas) hacia otras partes del cuerpo para formar nuevos tumores. 

Te invitamos a que conozcas sobre esta condición y seas un miembro activo del proceso: 


Cuando existe una sospecha de cáncer, el equipo de Hematoncología Pediátrica (especialistas en enfermedades de la sangre y tumores en niños) realiza una serie de estudios avanzados para confirmar la sospecha y evaluar el estado de la enfermedad:  

  • Aspirado de médula ósea: Consiste en tomar una pequeña muestra del tejido esponjoso dentro de los huesos para analizar la producción de células de la sangre y diagnosticar posibles leucemias. 
  • Imágenes de alta complejidad: Uso de Tomografía (TAC), Resonancia Magnética (RM) y PET-CT para localizar tumores sólidos y evaluar si se han extendido a otras partes del cuerpo. 
  • Biopsias: Extracción de una pequeña parte del tumor para determinar el tipo exacto de células cancerosas. 

Dependiendo de dónde comience, el cáncer recibe diferentes nombres: 

  • Carcinomas: Comienzan en la piel o en los tejidos que revisten los órganos. 
  • Leucemias: Comienzan en los tejidos que forman la sangre, como la médula ósea. 
  • Linfomas: Comienzan en las células del sistema de defensas. 
  • Sarcomas: Comienzan en los huesos o en los tejidos blandos (músculos, grasa, vasos sanguíneos). 

Conoce más sobre los tipos de cáncer más comunes en pacientes pediátricos:


El tratamiento indicado dependerá del tipo de cáncer y la edad del paciente. Este podría tratarse de varios procesos. Generalmente, se utiliza una combinación de: 

  • Quimioterapia: Medicamentos para destruir las células cancerosas.  
  • Cirugía Oncológica: Intervenciones para remover tumores sólidos con la mayor precisión posible. 
  • Radioterapia: Uso de rayos de alta energía para eliminar células malignas en zonas específicas. 
  • Trasplante de médula ósea (progenitores hematopoyéticos): Reemplazo de la médula enferma por una sana y funcional. 

Como parte esencial de este proceso, es importante tener en cuenta que los pacientes que reciben un tratamiento oncológico deben visitar al odontólogo antes, durante y después del proceso, ya que en este tiempo los tejidos de la boca están susceptibles a efectos secundarios del tratamiento, que pueden causar dificultar al comer, hablar, masticar o tragar.


El tratamiento puede afectar también las células sanas, provocando algunas manifestaciones como: 

  • Náuseas y vómitos: estas pueden controlarse con medicamentos. 
  • Caída del pelo: es un efecto temporal. El pelo vuelve a crecer al finalizar el tratamiento. 
  • Bajas defensas (neutropenia): esto implica que aumenta el riesgo de infecciones, por lo que se requiere un lavado de manos riguroso y, a veces, aislamiento preventivo. 

El cáncer infantil no solo afecta el cuerpo del paciente, sino toda su estructura familiar y social. Por ello, la atención incluye: 

  • Apoyo nutricional: Alimentación especial para mantener la fuerza del niño y ayudarlo a tolerar mejor los tratamientos. 
  • Acompañamiento profesional para ayudarle al paciente y a sus padres a procesar el diagnóstico y las etapas del tratamiento. 
  • Espacios de juego y actividades lúdicas que permiten el desarrollo del paciente, a pesar de estar en un entorno hospitalario.  

Acompaña a Esperanza en su misión para vencer su diagnóstico oncológico. Ella te contará sobre el proceso de hospitalización, tratamiento y síntomas asociados. 

Compartir

Solicitar cita por Whatsapp
Solicitar una llamada
Directorio médico
Contáctenos