Doctor Juan Felipe Pinilla Hurtado, Dermatólogo

En medio de las actividades y el afán del día a día, es común que olvidemos el autocuidado de nuestra piel. Muchos de nosotros tenemos lunares y, cuando aparece uno nuevo o percibimos cambios en uno antiguo, tendemos a pensar que es normal o simplemente no le prestamos atención. Debemos comprender que vigilar nuestra piel no es solo una cuestión de estética; es un acto de cuidado fundamental que puede marcar la diferencia entre la salud y una enfermedad grave. Le invitamos a reflexionar: ¿cuándo fue la última vez que observó con detenimiento las señales que su piel le envía? 

¿Qué es exactamente el melanoma y por qué es tan agresivo? 

El melanoma es el tipo de cáncer de piel más letal, originándose en los melanocitos, que son las células que dan pigmento a nuestra piel. Aunque representa solo entre el 2% y el 5% de los casos de cáncer de piel, es responsable de la gran mayoría de las muertes (entre el 70% y 80%) debido a su comportamiento altamente agresivo y su capacidad para propagarse rápidamente a otros órganos. En Colombia, la supervivencia general a cinco años es del 79%, pero esta cifra cae drásticamente si el diagnóstico no se realiza a tiempo. 

 

¿Por qué el riesgo es mayor en un país como Colombia? 

Nuestra ubicación geográfica cerca de la línea del ecuador nos expone a niveles muy altos de radiación ultravioleta (UV), factor involucrado en el 80% de los casos. Además, la altitud es un factor crítico: en nuestras montañas, por cada 1,000 metros de altura, la exposición a los rayos UV aumenta entre un 10% y 12%. Esto significa que quienes viven en ciudades altas tienen un riesgo ambiental mayor que requiere una protección más estricta. 

¿Qué factores de riesgo personales pueden influir en su desarrollo? 

Las personas de piel clara tienen mayor susceptibilidad, aunque el melanoma también se desarrolla en pieles oscuras; en estos casos, suele diagnosticarse de forma más tardía. Otros factores importantes incluyen tener antecedentes personales de melanoma o familiares que lo hayan padecido, lo cual está relacionado con una predisposición genética. 

¿Cómo se presenta el melanoma y cuáles son sus formas frecuentes? 

El melanoma puede aparecer como un lunar nuevo o como un cambio en uno ya existente. Las formas más comunes incluyen el lentigo maligno, frecuente en áreas expuestas al sol como la cara, y el melanoma lentiginoso acral, muy común en la población latina, el cual aparece en palmas de las manos, plantas de los pies o debajo de las uñas. Estas últimas zonas a menudo se ignoran, lo que influye en un diagnóstico tardío. 

Existen otras formas como el melanoma de extensión superficial, que suele crecer de forma plana y asociarse a lunares previos, y el melanoma nodular, una variante agresiva que se profundiza rápidamente en la piel y suele tener un mal pronóstico. 

¿Qué consecuencias tiene no detectarlo a tiempo? 

En Colombia, el tiempo promedio entre que un paciente nota una lesión y se confirma el diagnóstico es de 17 meses, un retraso que compromete seriamente la salud. Si el cáncer avanza a etapas tardías (Estadio IV), la supervivencia a los dos años cae a menos del 50%. Por el contrario, detectarlo en etapa temprana o in situ eleva la probabilidad de supervivencia por encima del 90%. 

¿Cómo se puede prevenir y qué tecnologías ayudan al diagnóstico? 

La prevención comienza con la fotoprotección: use protector solar diariamente, vista ropa de manga larga, use sombrero y evite el sol directo en horas pico de radiación. Además del autoexamen periódico y el chequeo dermatológico anual, existe el Mapeo Corporal Automatizado para pacientes de alto riesgo. Esta herramienta utiliza fotografía digital de alta resolución e Inteligencia Artificial para detectar cambios mínimos imperceptibles al ojo humano, ayudando a tomar decisiones objetivas y evitando biopsias innecesarias. 

 

En conclusión, formar una cultura de autocuidado es el paso más importante. Adoptar medidas de prevención, revisarse usted mismo la piel de forma rutinaria  y consultar al dermatólogo periódicamente permite detectar cualquier cambio sospechoso a tiempo. Recuerde que detectar el melanoma cuando aún es superficial permite una probabilidad de supervivencia superior al 90%, mejorando su pronostico y transformando el futuro del paciente