Introducción

El servicio de vacunación de la Fundación Valle del Lili, ofrece una atención con altos estándares  de calidad y cuenta con infraestructura adecuada, procesos definidos que garantizan la conservación de la vacuna durante el transporte, almacenamiento;  para la administración (control de temperatura continua, que garantiza la calidad de la vacuna), educación y seguimiento telefónico al paciente pediátrico después de la vacunación.

Este servicio cuenta con personal de enfermería certificado en la aplicación de vacunas y con respaldo del Infectólogo  adulto y pediátrico. 

Dirigido  a niños y adolescentes, adulto sano y con riesgo, al viajero, trabajadores y estudiantes en riesgo ocupacional; en general a todo el grupo familiar.

“Las vacunas duelen un poco…pero las Enfermedades duelen mucho más.”

Las vacunas previenen enfermedades que antes causaban grandes epidemias, muertes y secuelas, así mismo benefician a las personas vacunadas, como a las no vacunadas y susceptibles, que viven en su entorno. Es  importante tener en cuenta que las vacunas no son exclusividad de los niños, en los adultos también son necesarias y es una de las mejores herramientas que se tiene para brindar protección a los niños y a la familia en general, de  enfermedades que son potencialmente serias, que pueden requerir hospitalización y llegar en ocasionar la muerte.

Las vacunas son  utilizadas en los programas de control y erradicación de muchas enfermedades y para lograr el impacto esperado, es necesario contar con productos biológicos (componentes inmunogénicos de la vacuna) con comprobada eficacia. La cadena de frío es una serie de elementos y actividades necesarias, para garantizar que se conserve intacta la potencia inmunizante de las vacunas, durante su almacenamiento, transporte y aplicación.